De origen barroco, fue prácticamente reconstruida tras los daños sufridos en la Guerra
Civil. Antiguamente contaba con tres naves, aunque hoy conserva la principal y la lateral de
la epístola, cubiertas con bóveda de medio cañón y bóvedas de arista. Su sobria fachada de
mampostería y su torre cuadrada de dos cuerpos dominan el casco antiguo, situado en la parte
alta del pueblo.
La portada de medio punto y la ventana superior componen una fachada
austera, equilibrada y armónica.
En el interior destaca la nave principal, articulada en cinco tramos cubiertos por bóveda de
medio cañón con lunetos, separada por arcos perpiaños de medio punto. La nave lateral se
cubre con bóvedas de arista, aportando dinamismo al conjunto.
La torre barroca, de planta cuadrada y cuerpo superior con aristas biseladas, completa una
silueta elegante que domina el perfil urbano del casco antiguo. Aún resuenan sus históricas
campanas, una de ellas fundida en 1666, que marcan el paso del tiempo y mantienen viva la
tradición litúrgica local.