La estación se inauguró a principios del siglo XX, en 1904, coincidiendo con la apertura de
la línea, y su presencia supuso un avance importante en las comunicaciones de La Puebla de
Albortón con Zaragoza y otras localidades. Tras el cierre del ferrocarril en 1966, la
estación y todos los edificios de almacén y servicios quedaron abandonados, degradándose lentamente. En la actualidad se esta tratando de conservar mediante trabajos de restauración.
A escasos metros se localiza una extensa cantera de caliza junto
al impresionante mirador del paisaje de la Foz de Zafrané.
En el entorno de La Puebla de Albortón aún pueden verse vestigios ferroviarios del trazado,
como apeaderos, túneles y o la pilastra del antiguo puente sobre el barranco de La Hoz (Foz
de Zafrané), que formaban parte de la infraestructura del ferrocarril y que son testimonios visibles de la antigua
línea.
El paso del ferrocarril también ha dejado huella en la memoria local y hasta en producciones
cinematográficas: el paisaje junto a su trazado se utilizó como escenario en el “spaghetti
western” Los largos días de la venganza (1967).